La tecnología involucra ideas y conocimientos para resolver problemas específicos y satisfacer las necesidades de los individuos. Su desarrollo abarca áreas tan diversas como: la medicina, los viajes espaciales, la ubicación de una calle o comunicarse con la pareja para concretar una cita. Para ello cuenta con aparatos (hardware) y programas especializados (software) que nos permiten comunicarnos, vigilar la casa mientras estamos de vacaciones o rastrear un envío al otro lado del mundo.
Hoy, sería muy difícil pensar el mundo sin estos apoyos, que en la paradoja nos complican y nos facilitan la vida, y las relaciones de pareja. Somos seres sociales y relacionales y nuestra esencia es la comunicación con los demás. Justo este aspecto es el que más se distorsiona con el uso de la tecnología en combinación con nuestra personalidad y las redes sociales.
El uso de dispositivos electrónicos (Ipads, teléfonos inteligentes, tablets, blackberryes y computadoras personales) en combinación con las redes sociales y la forma como socializamos en la actualidad de forma virtual afecta de manera positiva y negativa a quien las usa.
Una red social es un tipo de aplicación, que se utiliza a través de Internet con un navegador, que sirve para conectar a las personas con sus amigos y para hacer nuevos amigos en el proceso.
Por otro lado, todas las redes sociales sirven para conectar entre sí a personas, ese es el objetivo fundamental: fomentar y fortalecer las relaciones interpersonales.
Actualmente, existen más de 70 redes sociales especializadas en: Fotografías, Estilos de vida, Turismo, Móviles, Video, Reuniones, De negocios, Para adolescentes y jóvenes adultos, Relacionadas con Blogs y Redes Sociales internacionales. Dentro de las más comunes tenemos: Facebook, Twitter, Instagram y WhatsApp.
El WhatsApp, no es exactamente una red, pero funciona como si lo fuera, es un pequeño programa que se instala en el celular y nos permite enviar mensajes de texto, mensajes multimedia como videos, imágenes, audio, incluso notas de voz.
Conectar personas va de los completamente coloquial (red de pareja, amigos o familia) hasta las más curiosas y extrañas: Catmoji y Doggy Talky (dirigida a los amantes de los gatos y los perros), Livr (red para ebrios), Vivino (todos para los amantes del vino), Untappd (especializada en bebedores de cerveza, localiza lugares de interés; cervecerías y bares), Cloak (red para antisociales, evita encontrarse con persona indeseables o conocidas), Between (exclusiva para parejas en donde puedes compartir todas tus cosas íntimas), MeetAtTheAirport (para hacer citas de todo tipo cuando viajas en avión; romance, amistad, compañero de viaje, negocios), Footballalbum (para los amantes del futball en donde se pueden comentar fotos, partidos, jugadas y todo lo relacionado con este deporte), MyBusyMeal (para comer y hacer negocios) (ABCtecnología, 2014).
Algunas de las redes más populares para interactuar y conseguir pareja, de diversión o solo para charlar son: Tinder, Meetic, Badoo, Happn, Muapp, Adoptauntio, Bumble, Jaha, Teasr; Gropyfy, Grindr, Wapa, Desire, Couple, 3nder, MiuMeet, OkCupid, Ashley Madison, eHarmony y Good2Go entre otras (Alcolea, 2016).

La inmediatez en la comunicación puede ser un elemento sumamente importante cuando se trata de conocer algo de la pareja o las personas que nos rodean como sucede con la preocupación por algún familiar en caso de un sismo. Puede acercarnos aun estando a kilómetros de distancia, pero también en la paradoja puede alejarnos si descubrimos algún mensaje no deseado de la pareja hacia otra persona que no somos nosotros. Sobre todo, si se trata de un mensaje íntimo. Puede tratarse del uso de alguna aplicación para ligar o conseguir una pareja como los mencionados anteriormente o puede tratarse de su red personal y el contacto con una excompañera, examante, vecina o compañera del trabajo o la escuela.
Es una estructura social integrada por personas, organizaciones o entidades que se encuentran conectadas entre sí, por una o varios tipos de relaciones como: relaciones de amistad, parentesco, económicas, relaciones, educativas, intereses comunes, experimentación de las mismas creencias, entre otras posibilidades (Christakis & Fowler, 2010).
Dos personas que se comunican ya es una red social o diada, aunque hay muchas y tienen diferentes formatos.
Las redes sociales tienen varias características:
Se estima a nivel mundial que el uso del Facebook, ha provocado 28 millones de divorcios, es decir, es la causa de separación de uno de cada cinco divorcios. Se estima que en México el 30% de los usuarios ha tenido problemas con sus parejas por el uso de esta red (Elpais.com.co, 2013).
El uso constante de las redes nos pone en un mundo virtual pero abierto en donde podemos tener acceso a la ubicación de la otra persona, los amigos con los que convive, los sitios de interés que ha visitado, las personas que han dado “me gusta” a sus publicaciones o incluso si de manera abierta alguien ha enviado algún mensaje a nuestra pareja y no nos gusta, o incluso si nuestra pareja tiene agregada en su red social a su ex o alguna persona que nos desata los celos.

El punto de inflexión o de quiebre son: los mensajes que encontramos y que nuestra pareja ha enviado o que le han enviado a nuestra pareja o si encontramos alguna evidencia hackeando sus redes sociales, su móvil o su correo electrónico, es una huella electrónica equivalente, al labial en la camisa, o el ticket de un hotel.
Aunque no exista una prueba física, el cerebro interpreta como real, cualquier juego de palabras virtual, pues para él es lo mismo, aunque nunca haya habido algún contacto físico.
En una investigación, publicada en el Journal of Cognitive Neuroscience, demuestra que “utilizamos la misma maquinaria cerebral cuando miramos activamente y cuando simplemente imaginamos”, dice Nancy Kanwisher, profesora asociada de ciencias cognitivas y neuronales del MIT, Massachussets Institute of Technology (MIT News, 2000).
Aunque no exista el contacto físico con una persona se puede practicar la intimidad virtual o incluso se puede contratar algún servicio de intimidad virtual.
Para algunas parejas incluso el saber que su pareja consulta páginas eróticas puede ser interpretado como una infidelidad virtual. Incluye también el estar inscrito en alguna aplicación para tener intimidad deliberado como en el caso de Tinder, o algún servicio profesional de infidelidad virtual en donde se arma todo un escenario que incluye la invitación de un congreso fuera de la ciudad e incluye un comunicado “oficial” que llega a las puertas de la casa de quien lo contrata e incluso contesta personal del congreso para armar todo el escenario de forma real.
Todo esto incluye también los mensajes con intenciones de conocer a alguna persona (conocida o no) con la intensión de tener intimidad.
Luego entonces, aunque no haya un contacto real con alguien en muchos casos, representa una amenaza real para quien la vive y tiene los mismos efectos devastadores como en una infidelidad presencial.
Todo aquello que nos gusta tendemos a repetirlo. La intimidad puede atraparnos pues genera placer. Y, con una experiencia llena de adrenalina y de dopamina al experimentar encuentros virtuales o presenciales una persona podría quedar atrapada. Buscar insistentemente pareja en la red y vivir la experiencia podría ser interpretado por el cerebro como cualquier otra experiencia presencial. De aquí que una persona podría vivir en un bucle, virtual o presencial con diferentes parejas buscando la diversidad como sucede con el famoso efecto Coolidge y poniendo en un riego real y presencial el rompimiento con su vida amorosa en pareja.
Cuenta la leyenda que el llamado efecto Coolidge debe su nombre a una anécdota un tanto peculiar. Un día de 1924, Calvin Coolidge (1872-1933), trigésimo presidente de Estados Unidos, se encontraba de visita con su esposa Grace en una granja de aves con motivo de los actos de campaña para su reelección. Cuando la señora Coolidge se percató del vigor intimo de un gallo, preguntó al guía sobre el número de veces que el animal podía aparearse en una jornada. Al conocer que se trataba de una cifra elevada (unas 20 veces al día), se quedó impresionada y pidió al hombre que comentase tan interesante información al presidente. Cuando este último escuchó la estadística, preguntó al informante si los encuentros del gallo se daban siempre con la misma gallina. El guía explicó que ocurría con una gallina diferente cada vez. El presidente le pidió que compartiese ese dato con la señora Coolidge (Lambert, 2017).
La relación de pareja puede afectarse de muchas formas en lo positivo y en lo negativo:
En lo negativo nuestra pareja está dedicada más a la vida virtual que presencial:
En lo positivo la tecnología nos sirve para:

Es importante que ambos tengan la claridad que hay información que pueden controlar, pero otra definitivamente no. Por ejemplo, si una persona hace algún comentario a la pareja en sus redes, es responsabilidad del propio implicado poner un límite a otros. Pero en ocasiones la emocionalidad de un momento como este, la contraparte de la pareja se autoriza a contestar defendiendo su territorio y creando situaciones incómodas pues la mayoría de las veces nuestras redes sociales son abiertas.
Es importante cuidar nuestra vida personal, y no hacer una telenovela en donde a otras personas seguramente no les interesa nuestra vida, pero a veces sentimos la necesidad de compartir con otras personas más nuestros momentos íntimos.
Nuestra vida personal, es personal e íntima, y muchas veces por compartir nuestra felicidad en las redes, generamos problemas o envidias que muy bien podemos evitar y vivirlas plenamente en la intimidad.
Sin ser intrusivos con la otra persona valdrá la pena establecer algunas reglas exclusivas de cada pareja. A, continuación van solo algunos ejemplos de ellas, pero son responsabilidad de cada pareja.