Revisar el celular de la pareja

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Revisar el celular de la pareja

El deseo por revisar el celular de la pareja puede sentirse como una necesidad para constatar que todo está bien, que no hay engaños ni asuntos ocultos, sin embargo, lo que se esconde tras esta común práctica puede ser peor de lo que se imagina.

Más que encontrar pistas que confirmen las creencias que se tienen –las cuales pueden coincidir con la realidad o no-, revisar el celular de la pareja puede ser signo de que se posee una baja autoestima o rasgos obsesivos.

¿Por qué no se debería revisar el celular de la pareja?

Las sospechas de que algo no anda bien en la relación y el deseo por confirmarlo revisando el celular de la pareja pudiese ocasionar daños emocionales a ambos componentes.

Por un lado, la persona que está sometida a la constante vigilancia de otra podría sentirse intimidado, hostigado o acechado, mientras que quien vigila puede llegar a sentir malestar emocional y sufrimiento.

Sin duda, revisar el celular de la pareja es una práctica muy frecuente hoy día, pero con consecuencias devastadoras para ambos miembros.

Cuando se incurre en este tipo de prácticas la confianza también resulta erosionada, y esto es más fácil hoy día con la cantidad de aplicaciones y redes sociales que existen, pues, se pretende hacer un uso de ellas para espiar.

Lo peor, es que sin importar cuánto se pueda revisar el celular de la pareja, las dudas jamás se calman, sino más bien, los celos van en aumento y se sospecha de cualquier detalle.

Este tipo de comportamiento es nocivo, pues está caracterizado por una obsesión en la que la búsqueda de pistas no cesa y de forma compulsiva se continúa invadiendo el espacio ajeno, pudiendo llegar cada vez un poco más lejos.

Revisar el celular de la pareja también puede denotar que no existe confianza y sin este componente la relación podría verse bajo amenaza.

Para la autora Núñez Francesc, en su estudio titulado: Confianza, mentira y traición: el papel de la confianza en las relaciones de pareja, la confianza es protagonista en los discursos sobre el compromiso, siendo el fundamento que permite tolerar las diferencias y discrepancias.

Si la confianza no existe en una pareja, esta debería acudir por ayuda profesional para reforzar los lazos y permanecer unidos.

En algunas situaciones, la obsesión por revisar cada espacio del otro puede ser tan honda que también podría ameritar ayuda de un experto.

Pánico y obsesión: signos de una baja autoestima

Los testimonios de algunas mujeres que han sido francas consigo misma han dejado en evidencia que, tras descifrar una clave, la obsesión no se detiene, sino que se va por más.

Así, han manifestado que han llegado a sentir pánico y desconfianza, pese a que su pareja les demuestra amor.

Este tipo de sentimientos pueden síntomas de algo mucho más grave, como problemas de autoestima, celotipia, experiencias dolorosas del pasado que no han sanado, trastorno de personalidad paranoide, rasgos obsesivos compulsivos, entre otros.

Esto no quiere decir que revisar el celular de la pareja sea la causa de estos padecimientos, sino lo contrario. Es decir, alguien que atenta contra la privacidad de otra persona, pudiese estar sufriendo de un trastorno psicológico que necesita atender.

Entrar en el espacio reservado atenta contra la integridad de la otra persona y con la propia. Cada quien tiene derecho a una vida privada. Estar en pareja no justifica la violación de dicha esfera. Más bien, perjudica la sana relación y destruye la confianza.

Consejos para evitar revisar el celular de la pareja

Algunos consejos que podrían ayudar a frenar la fuerte necesidad de invadir la privacidad ajena son los siguientes:

  1. Franqueza, ante todo: es mejor conversar con la pareja si se sienten dudas, antes que comenzar a espiar y alimentar las ideas que se tienen.
  2. Dialogar: para evitar hacer interpretaciones erróneas.
  3. Practicar técnicas de respiración: tratar de encontrar la calma, pues, la serenidad no se encuentra al revisar el celular de la pareja. Más bien, quienes lo hacen y no consiguen nada, generalmente no se detienen, sino que continúan dando más fuerza a la obsesión.
  4. Pensar que ambos pierden: pero, más la persona que vigila, porque se causa autolesiones emocionales.
  5. Considerar que, al vigilar, la persona se infravalora: esto significa que no se está dando el valor que merece como persona.
  6. La confianza no se obtiene por revisar un dispositivo: es algo que se construye día a día.
  7. Hacerse un autoexamen: pues, tal vez se tengan problemas de seguridad y, de ser así, conviene mejor hablarlo con la pareja y acudir por ayuda profesional.
  8. Replantear la posibilidad de continuar la relación: en caso de que haya ocurrido algo en el pasado, no se haya sanado y se considere que no se puede dar continuidad, por el bien de ambos.
  9. Trabajar la fuente del problema: si se desea continuar la relación y estar dispuesto a cambiar.
  10. Acudir a terapia: por el bien propio y el de pareja.

Finalmente, la mejor recomendación es la de consultar con un terapeuta para evaluar si existe algún trastorno de personalidad o si se trata de un patrón de inseguridad, de baja autoestima u otro.

Se debe tener presente, además, que, dependiendo del país, revisar el teléfono de otra persona puede ser considerado incluso un delito y, la única razón que estaría justificada para hacerlo, sería encontrar un número en caso de una emergencia.

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